A José Cruz Expósito le corresponde gestionar el club en un momento de transición: de la vieja sede al nuevo centro de tecnificación de remo.
- ¿Qué supondrá el cambio?
- Que Orio se convierta aún más en un referente del remo. Vendrán concentraciones de federaciones, congresos de preparadores o médicos, etc. Y podremos contar con instalaciones de lujo. Dejar eso a nuestros nietos es muy grande.
- Gracias al Ayuntamiento.
- Sí, sí, el proyecto es suyo, nosotros nos favoreceremos indirectamente. Tenemos acordado un espacio dentro de las instalaciones, pero creo que más allá de ello el ambiente que se creará atraerá remeros al club. En el fondo Orio sin remo, cero; y el remo sin Orio, cero.
- ¿Cómo van los plazos?
- Ya deberían haber empezado a derribar la actual sede pero hay alguna cuestión burocrática de propiedad de aguas por medio que lo retrasa. Una vez de que empiecen, las obras durarán 18 meses. Confío en que en dos años pueda estar acabado.
- ¿Cómo se están arreglando los remeros en el destierro?
- La ilusión lo puede todo. En un sólo día trasladamos los botes al viejo embarcadero que hay junto a la rotonda de Ortzaika y ahora salen de allí. Siempre hay agua, hasta con marea baja. El trabajo físico lo hacen en el polideportivo de Orio.
- ¿Algún inconveniente?
- Que hay que moverse para ducharse y que los despachos están más lejos. Pero con ilusión...